Una boda no es solo un día de fiesta para los novios, es el símbolo de su unión, una manifestación de su amor y su compromiso de compartir sus vidas juntos. Cada una es única, y la ceremonia refleja el estilo de cada pareja.

Los invitados de una boda son una pieza clave, ya sean familiares o amigos. Son los testigos de un día tan especial y se merecen, no sólo asistir al enlace sino también poder recordar la boda con todo el cariño. Para agradecer y agasajar a los invitados están esos detalles que se entregan a los invitados. Son un regalo simbólico que hará referencia a un día especial en la vida de los novios. Los regalos que se entregan en la boda son, además, una buena manera de que los nuevos esposos aviven el recuerdo de su unión en su memoria y en la de los asistentes a un momento tan especial.

La tradición de hacer un regalo a los invitados el día del enlace se ha hecho muy popular, en los últimos años. En las décadas de los sesenta y setenta, lo tradicional era que, el novio o el padrino, entregaran a los hombres invitados un puro y que la madrina o la novia regalaran cigarrillos a las invitadas. Con el paso del tiempo éstos regalos fueron sustituidos por detalles como pueden ser los espejos, los jabones, las colonias o los cuelga-bolsos, para las mujeres y los bolígrafos, llaveros, navajas multiusos y algunos otros detalles más para los hombres.

Los regalos de boda deben reflejar la personalidad de los contrayentes. Cada detalle de la ceremonia debe adaptarse a la personalidad de los novios. Algunos prefieren regalar un objeto exclusivamente decorativo, otros prefieren regalar algo útil y hay quienes, además, buscan obsequiar con un regalo personalizado que permita recordar la celebración.

La tendencia actual en los detalles de boda ya no es regalar sólo objetos, a veces, no demasiado útiles que acabarán cogiendo polvo y, por eso, muchos novios prefieren que sus invitados puedan disfrutar luego de una bebida especial, de un CD o una maceta. Pero, en este tema, como casi todo en la vida, hay que ser originales: un regalo hecho a mano es un detalle muy personal que, de seguro, vuestros invitados sabrán apreciar. Combinar el detalle con la temática de la boda, o con el entorno de la ceremonia e incluso, se puede hacerse un detalle a juego con la estación del año, son todas ideas originales para agradecer a los invitados su presencia.